lunes, 23 de noviembre de 2009

Las Nuevas Campañas Electorales


Los regalos, las dádivas en especie, han acaparado el entusiasmo en las campañas electorales , y han sido desplazadas las propuestas específicas de los candidatos, la razón es que nos encontramos en un laberinto, las campañas apuntan a objetivos diversos, la ciudadanía y los funcionarios parecieran estar hastiados, cansados, aburridos. Preocupados más por la crisis económica y sus efectos en el empleo y los ingresos, viviendo en la zozobra de ser despedido y viendo como los partidos, sus dirigentes y candidatos, no solo no sufren la crisis, sino hacen gala del derroche en gastos superfluos. Esperemos que aún dentro de este dilema y realidad, la ciudadanía no desista de ir a votar y lo haga buscando mejores miras para el país.
Algunos teóricos pragmáticos aseguran que las campañas electorales son espectáculos, shows, torneos de imagen, y una confrontación de intereses económicos, donde no importan las ideas, ni las propuestas, ya que no importa quien sea elegido, ya que el sistema binominal limita cualquier idea novedosa. Por lo tanto un político con grandes ideas no tendrá ninguna posibilidad de ser elegido sino es capaz de organizar su campaña entorno a regalos, promesas engañosas, alianzas, caramelos, abrazos y besos, orquestas, vedetones, la sonrisa petrificada y los cachetes del poto bien apretados, ya que como dicen en Mexico “ un candidato pobre luego es un pobre candidato”.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

De Nuevo Chile y Perú

Hace unos días escribía luego de enterarme de su deceso, sobre un gran internacionalista peruano, medico, comunista y pedagogo fascinante. Terminaba diciendo que su espíritu debiera estar presente en los ánimos beligerantes que se imponen con fuerza en estos días.

No logramos encontrar un lenguaje común los dos países, que nos haga apoyarnos mutuamente, alegrarnos de los éxitos del otro, cooperar en busca del mentado progreso para nuestros pueblos.

Los problemas están ahí. Y son muy simples de entender pero nadie puede ni remotamente explicarlos. Los pueblos en si solucionan los problemas sin esperar los acuerdos de las cúpulas, los peruanos que habitan en Chile son un gran aporte a nuestro país, en los barrios que viven nadie ha realizado pogromos o incentivado el odio por su presencia. Las bromas impregnadas de un racismo casero tienen lugar cuando hay encuentros deportivos, de la misma manera que existen e incluso con menos virulencia que cuando juegan el Colo Colo y la Universidad de Chile

En la frontera de Tacna y Arica, la gente no hace eco de los problemas entre los gobiernos y conviven en paz llevando a cabo una intensa actividad comercial y amistosa.
El TLC entre los dos países abre importantes posibilidades de acrecentar ese intercambio, pero las querellas no terminan, mas bien se incrementan como nunca, esta crisis es la mas grave que vivimos los dos países desde el tratado de 1929.

En los momentos de mayor acercamiento entre nuestros países, nuestros lideres no han sabido consolidar esos pasos dados, siempre ha predominado el economicismo en nuestras relaciones , lo comercial a lo cultural, lo diplomático a lo deportivo, el intercambio comercial a la música, la balanza al teatro, el pisco a la historia, el militarismo a las artes. No nos conocemos, hemos sido muy malos vecinos, no cuidamos el barrio juntos, hemos sido nosotros los chilenos como esos vecinos que ganan plata y quieren cambiarse de casa y al no poder hacerlo ignoramos a nuestros vecinos. Los peruanos han sido vecinos atormentados, que miran a través del patio la parrilla servida sin ser invitados. Inventan querellas por la vereda, por el ruido, por la música fuerte, por los gastos comunes. Nosotros respondemos instalando más alarmas.

Si no arreglamos los problemas se los heredaremos a nuestros descendientes, al menos debemos iniciar el camino de acercarnos y dejar en un mejor pie a nuestros hijos, ese camino pasa porque debemos conocernos mejor, pasa también por invitar al otro vecino del barrio - Bolivia -, y ayudarlos a solucionar sus problemas, ya que sin el saneamiento de los conflictos de todo el barrio estos resurgirán cada vez mas seguidos y con mayor peligro para nuestros ciudadanos.

viernes, 13 de noviembre de 2009

¡La Burocracia no apoya al Gobierno ¡

¡La Burocracia no apoya al Gobierno ¡


Por ende debemos concluir que no apoya a los candidatos del gobierno de turno. Y estos se desviven primero: buscando que voten por ellos y que también en las horas libres estén disponibles para salir a la calle a realizar puerta a puerta, distribuir volantes y a participar en cuanta caravana de autos, cenas, almuerzos de apoyo se propongan.

Si los mencionados funcionarios públicos no apoyan, son malmirados por los que están en los comandos electorales y que no han obtenido cargos públicos de ninguna especie, los señalan y les increpan que por estar ocupando un puesto en el gobierno tienen la obligación moral de ser los primeros en alzar las banderas. Los más vilipendiados son los “Honorarios ya que tienen menos derechos laborales que ningún otro funcionario. Son incluso considerados “para todo usos” al interior de la administración.

El drama es que los verdaderos culpables de tener una campaña tan falta de entusiasmo y poco participativo son los partidos políticos del conglomerado de gobierno. La responsabilidad de cualquier partido político es la toma del poder, la razón misma de su creación e historia es la toma del poder, esa simple misión fundamental, aquí en esta región no se esta cumpliendo.

Las exigencias hacia la burocracia se parecen a las utilizadas hasta ahora, bajo los regimenes totalitarios. Se amenaza a los funcionarios públicos con las penas del infierno si no sale el candidato destinado a prorrogar la causa mayor. Lo que definitivamente logra esta actitud, es alejar más y más a quienes como cualquier ciudadano corriente siente que es la hora de que pase algo diferente al libreto establecido por tantos años entre las dos fuerzas que pujan por el poder.

Los partidos políticos deben entusiasmar, llegar con épica, con exaltación, con esperanza a sus militantes y sobretodo a sus electores, pero para ello se requiere de cuadros políticos que estén firmemente convencidos que nuestro candidato es el mejor, que nuestra propuesta es la mejor para Chile, no se necesita en esta campaña especialmente difícil, dirigentes vacilantes, pesimistas, y desalentadores.

“Honorarios del mundo Uníos”

martes, 10 de noviembre de 2009

Asunción Caballero Méndez

Ha muerto un gran hombre se llamaba Asunción Caballero Méndez. Medico Cirujano, pediatra y también Doctor en Educación. Comunista, Internacionalista y una de las personalidades más atrayentes del mundo progresista que he conocido. Yo era un adolescente perdido en las calles de Lima. Militante del partido Comunista de Chile y me encontraba en un largo, provechoso y excitante transito por Lima a mediados de los años 70.

El Doctor ya era un personaje en la Lima medio revolucionaria de esos años, las decenas de familias de refugiados chilenos, uruguayos y bolivianos recurrían a sus servicios médicos gratuitamente. El Doctor era un ángel para las madres de los niños chilenos, no solamente porque los atendía, sino que les procuraba medicamentos, y muchas veces pagaba el los remedios con algunos billetes que deslizaba en las manos de las mujeres al despedirlas.

Lo conocí en el Instituto Peruano – Soviético de Cultura donde oficiaba de presidente, modestamente algunos jóvenes chilenos habíamos creado un grupo de teatro y el Instituto nos prestaba a menudo salas para ensayar – retribuíamos los favores con actuaciones algo repetidas en sus actos culturales-, recitabamos versos del Canto General de Pablo Neruda. Lo veía en el patio de esa Institución y lo veía no como el amable doctor que conocían nuestras mujeres, sino como un ejecutivo que tenía muchas cosas que atender, decisiones que tomar y la seriedad primaba en su talante.

Un día a comienzos de año 77 fui a visitarlo por razones muy “maduras” me acompañaba mi enamorada peruana, quien era militante comunista y estudiante universitaria de La Cantuta. Cuento estos detalles ya que lo incomodo de la situación era que si bien no eran cercanos, se reconocían en sus sensibilidades revolucionarias y se ubicaban. Si bien éramos unos muchachos, nuestra vida sexual estaba en todo su apogeo. La causa de la visita era pedirle una receta para comprar pastillas anticonceptivas. Explicamos rápidamente la situación, nos dio una receta por tres meses y nos regalo muestras medicas por otros tres meses más. Salimos felices de su gabinete medico, ya no tendríamos que contar los días y como siempre no nos había cobrado un centavo por la atención. Era tanta la familiaridad de los chilenos con el, que ese detalle ni siquiera lo habíamos previsto ya que nuestra escuálida economía no nos hubiese permitido pagar la consulta de un medico privado.

Una otitis me hizo visitarlo algunas veces más, ahí comenzamos una amistad, podría llamarla así desde mi perspectiva, el era un hombre mayor, yo un chileno refugiado en su país, muy joven e inquieto, recuerdo claramente su consulta, pero he olvidado la calle donde se encontraba, tenia algunos instrumentos quirúrgicos incaicos que me explicaba su uso. Me contó de sus encierros y destierros durante la dictadura de Odria y cómo a veces opero en la selva sin siquiera contar con los precarios instrumentos incaicos. Yo embelesado escuchaba sus andanzas y las he retenido por siempre.

Tres meses después tuvo que operarme, en una camilla para niños y en su gabinete, el Dr. Caballero Méndez me hizo la circuncisión, la tranquilidad de las pastillas recetadas, y el normal fervor había hecho que mi prepucio sufriera daños constantes y me diagnostico que debía cortarlo. Nos pusimos de acuerdo en la fecha, me dijo - Tienes que traer 30 soles para pagarle a una asistente –.
Llego el día, me acompaño mi novia, que tuvo que escuchar mis valientes gritos, ya que si he sentido dolor físico ha sido ese día. Las piernas colgando en una camilla infantil, los pantalones en los tobillos y el buen doctor colocándome pequeñas inyecciones de anestesia en mi glandillo.
Luego durante las curaciones a las que tenia que asistir, volvíamos a vernos, en una de esas curaciones mi herida comenzó a sangrar, un punto se había cortado y una maldita gota de sangre me hacia predecir lo peor. Miro lo que ocurría y me dijo - Si no para de sangrar tendré que ponerte un punto, ósea una tortura mas. No paraba esa mierda de sangrar, se volteo a preparar la aguja y yo olvide a Marx, Lenin y me puse a rezar para que la puta sangre se detuviera, cuando termino de preparar la aguja miro, y me dijo – Vaya se coagulo- me había salvado.

Una vez que sano completamente mi pene y pudimos ver el resultado, el doctor estaba muy complacido de su obra, -Es una pequeña obra de arte- me dijo.

Cuando tuve que dejar el Perú, entre la tristeza por dejar a mi novia y a mis amigos, acudí a despedirme del doctor. Me deseo lo mejor y yo no presentía la noche de horror que caería sobre el Perú en los años que vendrían.

Nunca he olvidado a este gran compañero, pacifista, desprovisto de nacionalismo irritante. Lamento ser un simple ciudadano y no haber tenido el poder y la influencia para haber logrado que Chile lo premiara por su humanismo con nosotros, gentes abandonadas – chilenos - victimas de la dictadura fascista, que encontramos en el Perú, solidaridad, amistad, un plato de comida, un techo y la bondad de hombres como Asunción Caballero Méndez.

Ahora espero simplemente no haber sido frívolo en mis recuerdos, es lo que yo viví con el y las cosas que me tocaron compartir, y que nadie crea que el no se reía de las pelotudeces que yo le contaba y de cuantas compañeras chilenas estaban enamoradas de el.

Viva Chile, Viva Perú, que el recuerdo de hombres como el doctor en ambos países, impida que nuestros pueblos se vean alguna vez mas envueltos en una querella que solo traería una inmensa tristeza a sus corazones.